Àngel Pascual ha trasladado el Restaurante Lluçanès de la comarca de Osona a Barcelona.
La de l’Ángel es una reinterpretación de la cocina de interior, la que está echa de ocres y sombras más que de colores deslumbrantes, la que está hecha de productos secretos y enterrados más que de material exhibicionista.
Una cocina de interior sin drama rural a la que añade una actitud de fin de semana, és decir, el ingrediente festivo. Y ahora, delante del Mediterráneo, las montañas penetran en el mar! El mejor Pascual es el paellero, el que improvisa con la paella, cuatro productos y una botella de aceite. Desnudez en la preparación, contundéncia en el gusto.
Y el local? Espléndido, obra del arquitecto Josep Ferrando, una bóveda de acero, grandess ventanales, cocina a la vista (minucioso trabajo de Quimet Casademont). En la barra y en algunas paredes, un juego de figuras perforadas que representan el mapa de la Barceloneta. Finalmente, la gran cocina del interior sebanya en el mar.
Una nueva aventura culinária con su mujer Rosa y su socio Francesc Miralles, propietario del restaurante Raco d’en Canela de Piera.