Algunas ubicaciones se convierten en privilegiadas y en cambio otras nunca dejan de serlo. La del restaurante l'Estanyol forma parte de las segundas. El Montseny lo acompaña durante todo el año, imponente y majestuoso, con el carisma especial del que gozan las montañas; un Montseny que asciende desde las llanuras de la comarca de Osona y que luce su excelencia sobre todos los habitantes de la zona. Sentirlo cerca, casi poder tocarlo aporta energía y aire puro, y dibuja un marco de una cualidad natural e insuperable. La niebla queda abajo y el azul del cielo de los días claros reverbera con luz intensa. El verde de los campos de golf y el agua que acuna el paisaje aportan un cromatismo de contrastes limpios y vivos que calma el ánimo del visitante. Si en medio de este paraje se encuentra una masía, de viejos cimientos y paredes atávicas, de techos altos y grandes ventanas, el corazón del comensal definitivamente se ensancha hacia el sol y aparca las penas bien lejos.
L'Estanyol está ubicado dentro de un campo de golf. En el restaurante se encuentra una familia dedicada de pleno al oficio de la hostelería; una familia que recibe al comensal con tacto y trato humanos, que sirve con profesionalidad y conocimiento de causa y que cocina, sobre todo, con el rigor, la fineza y la humildad características de Joan Font. Él es del tipo de personas a quienes no les gustan los cuentos y que no envidian los protagonismos, de los que creen en el trabajo y lo practican con paciencia de hormiga: trabajando sin parar, despacito y progresivamente. Así ha evolucionado su cocina desde que abrió el restaurante en verano de 1991. No escatima halagos hacia todo aquel que reúna experiencia y maestría. Así es Toni de la Fonda Sala de Olost. Consciente de que la edad aporta sabiduría, recuerda que cuando encendió su primer fogón tenía tan solo 23 años, y que desde entonces la evolución ha sido constante. El producto marca la carta, y si alguno deja alguna huella especial en ella es la trufa, por mucho que Joan sea un enamorado de las setas y que sólo cocine la mejor selección de animales provinentes del fondo del mar. La interpretación la ejecuta con notas de solfeo clásico. Roberto, su hermano, lleva la batuta y afina el comedor.
Distancias: A 70 km de Barcelona, 69 km de Girona, 40 km de Manresa y 15 km de Vic.
Viniendo de Ripoll por la N-152, tomar la salida Tona norte; viniendo de Barcelona, la salida Tona sur. Para llegar a L'Estanyol hay que ir en dirección a Seva (BV- 5301), una vez allí tomar la carretera del Brull y estar atento al cruce del Montanyà. Una vez en el Montanyà, seguir las indicaciones que llevan al golf y al restaurante.